Seminario de Posgrado: "Problemáticas en torno a las migraciones limítrofes: el campo educativo en torno a las fronteras e identificaciones en Patagonia"

                         

Seminario de Posgrado: "Problemáticas en torno a las migraciones limítrofes: el campo educativo en torno a las fronteras e identificaciones en Patagonia"

Consideramos que en principio, es necesario aclarar que el contexto patagónico requiere enunciar que luego de la violenta incorporación de los territorios patagónicos y de las poblaciones indígenas, al resto del territorio nacional a fines del siglo XIX, como parte del proceso de ampliación de las fronteras patagónicas (Bandieri, 2000), el poblamiento mediante incorporación de grupos de inmigrantes europeos se constituyó en el objetivo de diversos proyectos estatales. Entonces, aparece como rasgo fundacional de los centros urbanos, la diversidad poblacional otorgada a partir de la llegada de múltiples grupos migratorios, provenientes de distintos países europeos y del lado chileno de la frontera. Éstos últimos nunca formaron parte del “modelo deseado”, pero sin embargo, el ingreso de diversos grupos étnicos provenientes de Chile se mantuvo a lo largo de todo el siglo XX, generando una serie de movilidades e intercambios que se sostienen hasta la actualidad.

Ampliamente conocido es el análisis del caso argentino en relación a la construcción de la idea de nación bajo marcos excluyentes de determinadas minorías étnicas y de clase. Siguiendo a Claudia Briones podríamos decir que básicamente se fue construyendo una “formación nacional de alteridad” (Briones, 2005), caracterizada por la ubicación en peldaños superiores de quienes representaban “lo deseado”, una narrativa dominante que se caracteriza por presentar la sociedad argentina como blanca, europea, moderna, racional y católica (Frigerio, 2008:3). En el caso patagónico, las elites políticas proyectaron y pusieron en práctica, su modelo de “sujeto nacional”, construido en “…un laboratorio hecho por los médicos, los novelistas, los políticos de la Argentina que trabajaban para producir la imagen de nación, que querían generar un sujeto que no tenga el rostro de las etnias derrotadas... Y las élites criollas se propusieron construir un sujeto nacional que no fuera ni gringo ni vencido, que no tuviera el rostro del colonizador español ni tampoco el rostro del derrotado africano o indio. En nuestros países nos inculcaron, nos atornillaron la cabeza con el “crisol de razas”… El “terror étnico” en la Argentina se refiere a todo lo que se diferencia de ese clon, de esa síntesis nacional que procuramos ser por mucho tiempo…” (Segato, 2008).

Los migrantes limítrofes representaron y representan ese “terror étnico” que nos recuerda Segato, en cada espacio social donde tratan de insertarse, tal como el resto de los grupos subalternos que comparten ese lugar. Que aunque con un lugar cada vez más destacado desde la legislación que resguarda derechos y garantías, pero que igualmente siguen siendo objeto de discriminación y segregación tal como fueron pensados desde los inicios de la conformación del Estado nación argentino.

Representaciones negativas y visibilidad que se exacerban en épocas de crisis económicas o ajustes estructurales. Tal como sucedió en el contexto de la aplicación de las políticas neoliberales en la década del ´90. El grado de visibilidad que adquirieron los migrantes limítrofes, estuvo ligado a expresiones xenófobas y de discriminación, sin embargo, nunca imaginamos que “ellos estuvieron desde los inicios de la historia argentina”.

Desde el discurso dominante se intentaba atraer a inmigrantes europeos para cumplir con el lema “gobernar es poblar”, pero de modo paralelo se produjo la presencia de migrantes limítrofes, que a diferencia de la migración europea se mantuvo constante en un 3 % a lo largo de toda la historia argentina. Entre 1895-1914 la inmigración limítrofe se concentró básicamente en las regiones de frontera, que atendía a la demanda del mercado de trabajo en expansión (Ceva, 2006: 27). A partir de mediados de siglo XX comienza un significativo aumento de la tasa de población de migrantes limítrofes y el desplazamiento y ubicación en áreas urbanas y en el Gran Buenos Aires. Sin embargo, prácticamente durante todo el siglo XX se persistió en la negación y ocultamiento de esta parte de la composición poblacional argentina, a pesar de que también cumplió más de 200 años el edicto del 4 de septiembre (día del inmigrante) de 1812, por parte del Triunvirato que invita a los ciudadanos extranjeros a habitar las Provincias Unidas del Río de la Plata.

Fecha: miércoles 19 al sábado 22 de septiembre de 2018.
Lugar: Bariloche, Facultad de Humanidades, Aula a designar.
Fecha de cierre de inscripciones: lunes 27 de agosto.

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